jueves, 6 de enero de 2011

Silencio elegido

Silencio elegido

Un hilo invisible levanta cieno
Auroras desde el interior
Enhebro tan lentamente el deseo de estar a tu lado
Tu hermosa voz escuece
castiga cada pedazo de esta fascinación errante

Mi boca rota vence hasta la luz, que no es noche
Todas las noches de tu cuerpo
Continente de exquisitos frisos
Hermosa estancia que acaricia sin velo la luz ebria

La flor y el pájaro cegador
se sumergen en las aguas turbias y oscuras
que anudan seda en  tus manos,

Sobre  mi vientre, de tus labios lámpara de fuego
Ese reloj de sol que crece y late
me lleva incapaz de entender tu tiempo
aterrador y frío como el paisaje esencial en el que trabajas

Hombre estás hecho de hielo o desventura
como un duelo desalojado de esperanza
de sin latido, ruta.

¡Eh amigo! despierta
Qué entumecida forma de vivir  te impide verme
Qué espera tan rota vivo

2 comentarios:

Benito dijo...

:) Sin palabras,...

Violeta dijo...

Bellísimo. Sutil y al mismo tiempo muy expícito, si es que se pueden conjugar ambas cosas.