jueves, 10 de marzo de 2011

lengua


Bebo ahora lengua de sombra
boca hueco y nube
Esta dureza de ir más allá de la mujer. Sola, en un sí
¿Hay quién lo sabe? Yo deserto…
Más breve, hasta el límite animal
Más impía, más que yo
Tiempo de estar conmigo
Instrumento de cuerda y sonido de flores, yerbas y hojas desunidas
que ocupan más que vivir como almas
Con un amor contra el aire 
tan ligera en la raíz y dentro, mi dentro
árbol sorda que amontona cercana
como cuerpos rotos
Sí, de vuelta a mí
una absurda gota, sustancia de todo lo vivido
sonríe volviendo provisional o desnuda
perro y gris cuna.

1 comentario:

Mayde Molina dijo...

Ese tiempo de estar con una misma, en todos tus matices recogida y expandida al mismo tiempo en todo tu ser mujer.
Es un poema preciosísimo, Natacha.
Estoy feliz de haberte encontrado aquí en el aire ;)
un abrazo