lunes, 25 de febrero de 2013

PULPA ES EL SIGNO



PULPA ES EL SIGNO

Miedo mi pronombre
El signo se descubre en los artefactos que explotan al recordar
No son bajas en tiempos de crisis,
ni la memoria de una loca
Ni lo que se esconde en un vaso
ni la mirada perdida sobre el muro, que está ahora justo aquí,
frente a mí.

Miedo al hambre de decir.
Miedo es el signo
Es carne sin pulpa que se adhiere a la respiración.
Es pulpa negra, huérfana, cansada de buscar su identidad.
Es lo que te hace correr desolada sobre esta muerte de papel .

Es difícil combatir el miedo, es más que bombas
Ellos los que tienen la palabra verdadera, no yo.
Ellos como lobos.

Espero con ojos como pájaros de mármol
y sé que estoy convaleciente
pero veo que las armas tienen miedo a las víctimas.

¿Acaso soy yo la bestia?
Tal vez mi silencio me convierta en eso
pesadilla, armadura.
Como escupirse a puñados, como arrancarse las uñas.

Habláis de vida…
si mi escenario se desanda hacia una remota ametralladora.


lunes, 22 de octubre de 2012

ENTONCES LA OTRA PAZ




Como si los pájaros fueran campanas
 la paz ha  llegado a pecho abierto,
también en una copa, redonda y almohada.

Entonces la otra paz, el lugar para multiplicar ordenado deleite
los imposibles días de la conciencia y el alba
se agotan definitivamente en nido sonoro
coronas de alimento.
De mis guirnaldas violeta, cumplido camino.

Y se volvía mudo regazo sobre blandos lechos esta noche de octubre
un horizonte mojado.
Escrita sobre solemnes pasos de lengua y fruta.
Observo extranjera, su frenético vaivén sobre el espejo de la habitación 106.
Reclamaba un oído o axila, abismos de fuego.

El muelle, la hierba, la arcilla descansan
como dos alas de musgo rotundo.


martes, 16 de octubre de 2012

TÓXICA FASCINACIÓN



Trabo los versos más lentos,
toda la fascinación
casi a quemarropa.

¡No respires siquiera criatura esencial!
¡Tan tóxico el hechizo que despiertas!
Un temblor subterráneo sumado,
el más lleno de hondura.
Desgrano afanosa y grave 
la concavidad de la tierra

No respires no sea que no resista tu aliento,
inaudible, entre verso y verso.
Agua cultivada bajo un laurel y un olivo.
No respires siquiera, hombre o salvaje,
aunque no  alcances a existir,
silencio, corazón, camino.

¿Verte?

Nada sobre el futuro cargado de coraje
o sólo deslavazados signos.
Nada, ni cercana rosa inflamada de azahar,
ni siquiera el más amargo cenagal.

No respires siquiera,
esencia.
Déjate entregado por la fibra

Nuestra quimera me convierte en cíclope
Ellos forjaron rayos testarudos
artesanos construyeron la fertilidad de la tierra.
Yo, casi ciega, solo te extraño

No respires siquiera universo cifrado.
No respires siquiera, laberinto,
no sea que alguien escuche.

Combato el miedo mientras
aguardo imbécil,  
un territorio común.



viernes, 28 de septiembre de 2012

BEBO AHORA LENGUA






Bebo ahora lengua de sombra
boca, hueco y nube
Esta inflamación, ir más allá de la mujer.
Sola, en un sí.
Más breve, más fácil, hasta el límite animal.
Más impía
más que yo.
¿Quién lo sabe?

¡Yo deserto…!

Instrumento de cuerda y sonido de flores
yerbas y hojas desunidas
que ocupan más que vivir con mil almas.
Con un amor que esperaba contra el aire. 

Tan ligera en la raíz y dentro,
mi dentro.
Árbol sorda que amontona cercana
como cuerpos fracturados.
Sí, de vuelta a mí
una paradójica gota, sustancia de todo lo vivido
sonríe volviéndome provisional o desnuda,
perro y gris cuna.
Tiempo de estar conmigo.
 ¡No!, no deserto…